jueves, 25 de agosto de 2011

...

 Casi es día 29, y hace dos años y medio que te fuiste. Puedo decir que sí, que echo de menos verte haciendo bromas o cuando te ponías a alegar con abuela, aunque sobre todo te echo de menos a ti.
Pensé que con el tiempo lo superaría, que estaría bien. Pero hoy me doy cuenta de que pensando en ti las lágrimas brotan automáticamente. Anoche, dándole vueltas a la cabeza llegue a la conclusión de que nos parecemos mucho en una cosa: SIEMPRE CON UNA SONRISA EN LA BOCA (aunque abuelo, por aquí me dicen últimamente que soy una gruñona )
Hace poco lo pasamos algo mal por casa, pero yo sé que estuviste todo el tiempo cuidando de abuela, al pendiente de ella, como siempre. No sé ni dónde estás ni lo que estás haciendo en este momento...pero seguro que ahi arriba los tienes a todos locos con tus chistes y tus bromas, estoy convencida de que te adoran. No puede ser de otra manera.
Aquí seguimos igual, aunque eso tú ya lo sabes. Pero dos años sin ti es mucho tiempo, demasiado. Es imposible olvidarse de ti. Nos encontraremos algún día.
Te quiero.
Nunca me sentí tan sola como cuando ayer de pronto lo entendí mientras callaba. La vida me dijo a gritos que nunca te tuve y nunca te perdí. Ahora tal vez no puedas entender, que si me tocas se quema mi piel. Ahora tal vez no puedas entender...y no te vuelvas si no quieres ver que lloro por ti...